Acabados, camuflaje y pruebas reales de uso
El éxito depende de que nadie note nada raro. Replica el acabado original con tintes de anilina y barniz a muñeca o poliuretano satinado. Alinea vetas, respeta brillos y evita halos. Simula juntas existentes o crea una falsa línea que confunda la vista. Somete a pruebas: apoya tazas, libros pesados, mueve la mesa y escucha. Si algo vibra, corrige. Sólo cuando el tacto, la vista y el oído coincidan en silencio, el escondite estará listo para cualquier emergencia.